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Ver más allá...

Analizaremos alguna estrategia aplicable durante el recorrido de los hoyos.

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En notas anteriores habíamos repasado la importancia de planificar el juego antes de comenzar a recorrer la cancha. Ahora analizaremos alguna estrategia aplicable durante el recorrido de los hoyos.

Decíamos que cuando estamos por enfrentar cualquier actividad (programada-no sorpresiva) todos nosotros, aunque no lo notemos, automáticamente pensamos en algún plan que nos deje visualizar qué pasará con el próximo tiro si apuntamos hacia tal o cual lugar, inclusive elegimos el mejor lugar para errarle al objetivo, por las dudas.

En esta disciplina –justamente- se nos presenta la particularidad especial (que a veces no aprovechamos), de poder generar ‘visiones mentales’ de los golpes que realizaremos. Con un poco de práctica podremos proyectarnos una película interna que nos mostrará a nosotros mismos ejecutando un buen tiro y dejando a la pelota ahí, en ‘ese’ sitio que justo nos fijamos como objetivo ‘ideal’. No lo duden, funciona así.

En mayor o menor medida todos lo hacemos… porque de otra forma no podríamos practicar este maravilloso deporte. Y si lo pensamos detenidamente, veremos que es una de las pocas –tal vez la única- actividad deportiva que nos permite esto, lo de planificar justo antes de ejecutar.

El Golf nos da un tiempo suficiente, distinto al del tenis o al del fútbol, por ejemplo, como para poder ‘armar’ el tiro; analizar bastantes elementos antes de responder con un golpe, estudiar el viento, los movimientos que presenta el terreno por donde haremos correr la pelota, la potencia que imprimiremos para no llegar o pasarnos del agua; en fin, hasta podremos (cuando las reglas lo permiten) tomar la pelota, limpiarla y colocarla en un mejor apoyo de pasto (lie) para realizar un tiro más limpio.

Cuando se está comenzando a ‘comprender’ este deporte, uno cree o acaso estuvo mal informado, que el 80% o más del factor de éxito se encuentra en la potencia de los golpes, que cuantas más yardas podamos hacer recorrer la pelota mejor será el score. En parte es cierto, pero sólo en un porcentaje ‘equilibrado’ con el resto de las habilidades.

Dicho de otra forma, todos en nuestros comienzos, quisimos ‘devorarnos’ los fairways de un solo golpe, hasta que comenzamos a entender que era imposible si no nos dedicábamos un 100% al Golf, si no practicábamos 8 horas diarias y si además, no teníamos otras habilidades que nos ayudasen a lograr cierta regularidad en lo que hacemos.

Digo esto, porque es común seguir viendo golfistas queriendo recuperar ejecuciones fallidas, con su pelota tapada por arbustos, o dentro del rought, o debajo de un árbol, empuñando una madera o un hierro largo, tratando de recuperar la distancia que no pudieron lograr con su tiro anterior. Y es una pena…

Un verdadero desperdicio de golpes, ya que al no ‘ver más allá’ de su próxima ejecución, seguramente necesitarán otro tiro más, o dos, para dejar nuevamente jugable su pelota. A propósito de esto, un entrañable profe me decía: “Si de cualquier manera no vas a llegar al green… dime: ¿para qué poner en riesgo ese golpe con una madera, desde un pésimo asiento de pelota? Si de todas formas tendrás que realizar otra ejecución para cubrir esa distancia…”

Es algo parecido al ajedrez… en el sentido de analizar cada tiro dificultoso que hagamos, en función a suponer qué cosas podrían pasar dos o tres jugadas por delante. Si nosotros mismos nos conocemos como buenos jugadores de tiros cortos, ¿no sería mejor dejar nuestra pelota a una distancia más cómoda para nuestro juego, como para luego hacer ese approach que sabemos hacer?, en lugar de intentar lanzar un tremendo misil (desde cualquier zona), pretendiendo alcanzar el green a como dé lugar. ¿No les suena más lógico…?

Cierta vez, practicando con él (el profe) caí en un bunker de fairway a unos 180 yardas del green. Enseguida tomé mi hierro 3 para salir de ahí y dejarla lo más cerca posible de la bandera. El profesor me detuvo, me calmó y sugirió cambiar de palo por un wedge (¿…?) diciéndome que mirase ‘más allá’ de lo que pretendía realizar, es decir, que analizara la alta probabilidad de pifiarla, sacarla hacia cualquier lado o simplemente errar el tiro; porque hiciera lo que hiciera (con ese palo y desde la arena) iba a necesitar otro golpe adicional para corregir el error. Tomé el wedge, ejecuté y la saqué limpiamente. Lo que siguió después fue mucho más fácil y desde el pasto…

Si hiciéramos el intento de ‘ver más allá’ del tiro impulsivo que vamos a ejecutar, seguramente veríamos la posibilidad de hacer una movida (en términos de ajedrez) más inteligente. En fin, pero esto es Golf… y la verdad es que nunca dejaremos de aprender ni de experimentar nuevas sensaciones.

Todos los golfistas (me incluyo), pretendemos ejecutar el tiro más largo y derecho; de la misma forma que llegar en tres golpes al Par5… pero mientras seamos Amateurs, trabajemos de otra cosa y le dediquemos al Golf sólo unas horas en los fines de semana, ese pensamiento no nos dejará mantener nuestra mente limpia para ver ‘más allá’.

Que tengamos buen Golf el fin de semana y que contemos con esos segundos de oro, para poder ver más allá y con mayor franqueza el tiro que estamos por ejecutar. Tal vez así ganaremos ese torneo especial…

Hasta la próxima

Marcelo H. Barba
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